La limpieza facial es básica para el cuidado de la piel. De nada sirve que uses la mejor crema del mundo si no usas un limpiador adecuado para tu tipo de piel. Podríamos decir que el 50% del cuidado de la piel lo lleva a cabo el limpiador.

En este artículo nos vamos a centrar en los pasos básicos para el cuidado de la piel. Conocimientos sencillos pero fundamentales para tener una piel sana y consecuentemente bonita pero que a veces desconocemos.

La limpieza facial es básica para el cuidado de la piel. De nada sirve que uses la mejor crema del mundo si no usas un limpiador adecuado para tu tipo de piel. Podríamos decir que el 50% del cuidado de la piel lo lleva a cabo el limpiador.

Y sí, aunque estés en casa teletrabajando, tienes que limpiar tu piel con un buen limpiador natural mañana y noche para eliminar la suciedad (polvo, polución…), restos de sebo y sudor. Pero no uses un limpiador cualquiera, usa uno adecuado para tu piel y que sea respetuoso con ella. Piensa que la limpieza, aunque pueda sonar raro, supone un estrés para tu piel, de forma que tenemos que elegir limpiadores naturales eficaces pero respetuosos con la piel, que no resulten agresivos y que no retiren la protección natural de nuestra piel. Un limpiador que te guste tanto usarlo y le siente tan bien a tu piel que no te de nada de pereza usar.

Si tu limpiador deja tu piel tirante tras la limpieza facial, puede que estés retirando la protección natural de tu piel y sin querer la estés agrediendo. Así que cambia de limpiador y usa un buen limpiador natural que sea suave con tu piel pero efectivo. Este es un error muy común, sobre todo en pieles de tendencia grasa o acnéica. Si usan un limpiador demasiado agresivo notarán la piel tirante y seguramente esa sensación les gustará, pero lo que seguramente no tienen en cuenta es que la piel detecta que le falta sebo y ¿qué hace? Producir más sebo, de forma que es como el pez que se muerde la cola. Si te gusta un limpiador en espuma este te irá genial sin resecar tu piel. Si prefieres un limpiador en gel, este es perfecto para pieles de tendencia grasa o acnéica.

Usa siempre una crema hidratante natural, aunque tu piel sea grasa. Escoge la textura que se adecúe mejor a tu tipo de piel. Tienes desde texturas en gel oil free hasta texturas muy ricas y nutritivas a base de aceites orgánicos y mantecas. Aplícala con un ligero masaje para estimular la circulación sanguínea y despertar su luminosidad. En sentido ascendente y de dentro hacia fuera. Un truco para que la crema penetre mejor y te beneficies de todos sus activos a la máxima potencia es aplicarla con la piel un poco húmeda. Lo ideal es que la humedad la aporte un tónico o bruma adecuado a tu tipo de piel pero si no usas tónico puedes utilizar la humedad del agua que uses para retirar tu limpiador.

Limpieza e hidratación son los pasos básicos de cualquier rutina facial.

Una vez indicados los dos pasos que no puedes saltarte, vamos a los pasos que puedes incluir para completar tu rutina de autocuidado:

Contorno de ojos natural. Si quieres prevenir las arruguitas y tratar las ya existentes o combatir ojeras y bolsas provocadas por la retención de líquidos úsalo, eso sí aplícalo en la cuenca del ojo, donde toques el hueso.

Si quieres tratar algún aspecto específico de tu piel usa un buen sérum natural que trate aquello que quieras potenciar. Ya sea para aportar mayor hidratación a tu piel, más luminosidad, combatir las manchas, acción antiedad global, matificar, combatir el acné de forma natural, etc.

Protector solar. El daño solar acumulado provoca fotoenvejecimiento además de diferentes enfermedades cutáneas y por ello es importante que usemos protección solar. En Ankö Biocare apostamos siempre por la cosmética natural y ecológica y con los solares no íbamos a ser menos. Todos los solares que encontrarás en nuestra tienda online tienen filtros físicos y no contienen ningún tipo de nanopartículas, tampoco encapsuladas.

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